COG-BUFFER
Proyectos nacional
Duración del proyecto: 
De Sep 2021 hasta Ago 2024

Resumen

La alteración de los hábitats naturales es una de las principales causas de extinción, y comprender cómo responden los organismos a estos cambios ambientales sigue siendo un desafío científico importante de nuestro tiempo.

Una teoría que ha ganado credibilidad recientemente es la hipótesis del "cognitive buffer". La teoría sugiere que la cognición protege a los animales contra los cambios ambientales al regular sus decisiones sobre dónde vivir, qué comer o qué riesgos evitar. Si bien esta teoría está respaldada por un número creciente de evidencias, todavía carecemos de una comprensión mecanicista de cómo la toma de decisiones afecta la persistencia de las poblaciones en condiciones cambiantes.

En primer lugar, la noción ampliamente aceptada de que las diferencias entre especies en los procesos de toma de decisions reflejan principalmente diferencias en el tamaño y la arquitectura del cerebro no tiene suficiente apoyo empírico. Al contrario, un número creciente de evidencias indica que los procesos de toma de decisiones dependen en gran medida de las respuestas emocionales, limitaciones motoras, comportamientos sociales, capacidad de dispersión e historia vital. De ello se deduce que las consecuencias demográficas de la cognición no pueden inferirse sin una consideración explícita de estos otros factores.

En segundo lugar, la mayor parte de las evidencias actuales en apoyo de la teoría del "cognitivo buffer" se basan en el supuesto de que los individuos dentro de las especies son ecológicamente equivalentes. No obstante, esta noción ha sido cuestionada por la creciente evidencia de que los individuos dentro de poblaciones pueden variar sustancialmente en el uso de nichos y en su personalidad, y que esta variación puede afectar la resiliencia y estabilidad de la población.

Aquí, proponemos abordar estos problemas en aves combinando análisis comparativos interespecíficos que ofrezcan generalización con estudios detallados a nivel individual centrados en una especie con habilidades cognitivas sobresalientes (la grajilla Corvus monedula). El enfoque comparativo se utilizará para investigar si las capacidades cognitivas están

  1. limitadas por la arquitectura del cerebro y
  2. asociadas con historias vitales que priorizan el crecimiento y la reproducción futura sobre la reproducción actual, y si predicen -junto con las limitaciones motoras y la capacidad de dispersión
  3. la distribución y abundancia de especies sujetas a cambios ambientales. Combinando análisis moleculares, observaciones de campo, experimentos de campo, datos de teledetección y modelos basados en los individuos, utilizaremos una población de grajillas que ha sido estudiada durante dos décadas para
  4. analizar cómo los individuos obtienen y comparten información para explotar recursos alimenticios que varían en tiempo y espacio, y
  5. evaluar cómo sus decisiones afectan colectivamente la dinámica de la población.

La investigación propuesta tiene el potencial de llenar la brecha actual entre el trabajo teórico y empírico con respecto a las respuestas cognitivas de los animales a los cambios ambientales, y contribuirá a nuestra comprensión de cómo las actividades humanas causan pérdida de biodiversidad.